Soy Clara. Nací y crecí en Buenos Aires y pinto desde 2007.
Pintar no fue una elección, fue y sigue siendo la manera de atravesar el dolor y volver a la vida
Fue el resultado de una gran crisis, un quiebre y un montón de intentos frustrados de sentirme yo de nuevo.
Esto no es solo una tienda.
Es una manera de integrar mi obra en la vida cotidiana y hacerla más accesible.
Que te pueda acompañar mientras lavás rúcula, en tu desayuno, en una pared.
Que pueda ser un regalo no genérico e impersonal si no un objeto con alma.
Trabajo distintos formatos: cuadros, murales y arte digital.
Siempre buscando maneras de hacer visible y tangible mi unicidad.
No creo en el arte como decoración.
Creo en el arte como una fuerza viva, como cachetada,
como espejo, como compañía cuando todo se pone espeso.
Resonar con una obra te cambia, ya no sos la misma persona.
Todo lo que hago es fruto de años de experimentación, miles de horas haciendo,
de soltar lo que no anduvo, romper y volver a armar.
Bancarme no entender nada, no gustarme, no ver un camino y seguir igual.
Hacer belleza de lo que sea que traiga la vida.
Si seguís leyendo es por algo y si elegís llevarte una obra, no solo estás comprando:
sos parte de una cadena de acciones conscientes y amorosas,
estás conmigo, sos mecenas, cómplice y sobre todo sostén de mi sueño de seguir creciendo.
Por esto te estoy muy agradecida
